¿Cómo puedo comunicarme con los demás con la premisa del respeto mutuo?
FELIZ DÍA DE LA PAZ
Hoy he querido aprovechar para hablar de la comunicación, ya que creo firmemente que si nos comunicáramos de manera asertiva, en otras palabras, de forma respetuosa en el mundo habría más paz.
La comunicación es la base de las relaciones sociales. Estamos continuamente comunicándonos con los demás, sin embargo, cuando necesitamos expresar lo que sentimos, pensamos o estamos decidiendo hacer, sobre todo si es en respuesta a algo que alguien ha hecho, nos cuesta.
Supongamos que alguien nos hace algo que para nosotros es una falta de respeto. Podemos optar por responder de 3 formas diferentes.
La primera sería responder de forma agresiva, dañando a la otra persona o faltándole al respeto, pero dejando clara nuestra opinión.
Otra forma es responder de manera pasiva. Hacer como que no pasa nada, de esta manera podemos estar dañándonos a nosotros mismo, porque estamos dejando que nos hieran, y no estamos haciendo nada para mejorar la situación.
Y la tercera manera, que es la que más tenemos que entrenar, y a la que no estamos tan acostumbrados, es la respuesta Asertiva. De esta forma le diríamos a la otra persona cómo nos sentimos, qué es lo que vamos a hacer y qué es lo que esperamos de ella. De manera que hay respeto mutuo.
Esto, aunque suena genial, nos puede ser complicado, porque nuestra personalidad asoma, y tendemos a responder de forma agresiva o pasiva. Además, son las formas que estamos acostumbrados a ver, por ejemplo, en la televisión. Continuamente estamos expuestos a personas que se atacan, bajo el lema de “soy sincero”, “es mi opinión” o “yo soy así”, y la sinceridad no está reñida con la educación como tampoco lo está tu opinión, siempre que primero pienses en la otra persona (EMPATÍA). Si lo que decimos no aporta, no va a ayudar a la persona, no va a hacer que se sienta mejor… no es sinceridad, ni tu opinión y puede ser recibido por la otra persona como un ataque. Las críticas constructivas no lo son si se hacen en un momento en el que la otra persona no las ha pedido, o no se encuentra en un buen momento para recibirlas. En estos momentos esas críticas no construyen, destruyen. Y debemos ser conscientes de qué motivo nos lleva a hacer estas críticas a otra persona, ¿Las hacemos por ella? o ¿las hacemos por nosotros? Puede ser por desahogarte, sentirte superior, dejar tu opinión por encima de la de la otra persona… Pueden haber muchas cosas que nos muevan a responder de estas formas, y la mayoría, aunque no nos lo parezca, no son responsabilidad de los demás, sino nuestra.
La comunicación asertiva requiere entrenamiento y ser capaz de autorregular las emociones que nos está haciendo sentir la situación. Si quieres saber algo más sobre la Comunicación asertiva puedes ver la charla gratuita, en mi web, en la pestaña de actividades o pinchando aquí. Espero que les guste y les resulte útil.