¿Cómo actuar si mi familia tiene una visión diferente de la crianza?

Esta pregunta nos la hacemos a diario todos los padres y madres que estamos en nuestro proceso de crianza y tenemos una visión diferente a la que tienen los abuelos, tíos, primos o vecinos.

Es complicado, sin duda. Las diferencias pueden estar en muchos aspectos, alimentación, sueño, conductas... y debemos tener siempre la premisa del respeto mutuo, tan importante para no solo no hacer daño a los demás, sino para no hacernos daño a nosotros/as mismos/as.

Casi desde el test de embarazo nos llenan de consejos, recomendaciones, "esto deberías hacerlo así"... y tenemos que ser pacientes y saber que lo hacen con la mejor de las intenciones pero también debemos ser capaces de comunicar lo que nosotros hemos decidido hacer, y con el mayor de los respetos, rechazar aquellos "apoyos" que no necesitamos o no van en nuestra línea de crianza.

Para poder hacer esto es bueno que nos informemos, que leamos y escuchemos experiencias de otras madres, profesionales de crianza... de esta forma estaremos más seguros de nosotros/as y podremos comunicarnos mejor con los demás, de manera asertiva y segura.

Puede pasarnos que, en algún punto, estemos totalmente en desacuerdo, y claro, hay que saber manejarlo, con sentido del tacto. Como padres y madres tenemos que aprender a ser flexibles.

Podemos ver el lado bueno, y es que esta diferencia es enriquecedora para el desarrollo de nuestros hijos. Que se encuentren con diferentes perfiles educativos (personas autoritarias, y personas permisivas) porque esa es la realidad, lo encontrará en su colegio, en su trabajo... y les estaremos dotando de experiencias y aprendizajes útiles.

No todo el mundo es como nosotros y eso es bueno, la diversidad enriquece. Eso si, y esto es mi opinión, en casa, en nuestro núcleo familiar tenemos una manera de funcionar, la nuestra, y debemos respetarla y hacer que el resto de personas de nuestro entorno también la respeten, y para esto lo mejor es trabajar en nuestra asertividad, ¿Y eso qué es? Pues es el nombre que se le ha puesto a la manera de comunicarnos de manera respetuosa para el otro pero también respetándose uno mismo, sin ser agresivo pero sin dejarse hacer de forma pasiva.

Por eso creo que la mejor manera de actuar ante estas situaciones, al igual que ante la mayoría de las situaciones, es desde la calma y el respeto. Sintiéndonos seguros/as de que lo que estamos haciendo en casa es lo correcto, porque estamos informados, y no se va a ver perjudicado por factores externos, sino que podemos darle la vuelta y ser capaces de obtener buenos aprendizajes de ello.

Si les interesa el tema puedo preparar una semana dedicada a la comunicación ¿Qué les parece?

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