¿La disciplina positiva con niños con necesidades especiales?
Creo que esta pregunta debe ser una de las primeras que resuelva en el blog.
En nuestro país, por lo menos en lo que yo conozco, seguimos trabajando con las personas en base a un estilo bastante conductual, en el que el respeto a la persona, la promoción de sentido de pertenencia y de recalcar la importancia y lo que aporta a su entorno no son los objetivo principales. El objetivo principal suele ser capacitar (con lo que ello conlleva).
Y esto, como suele pasar con muchas cosas, se agrava cuando se trabaja con personas con discapacidad intelectual o con TEA. Estamos rodeados de terapias que buscan el capacitar a la persona, y utilizan estrategias de premios y castigos (aunque camuflados, en algunos casos) como base del aprendizaje. Porque lo importante es que aprendan: habilidades y comportamientos, sobre todo comportamientos, o más bien obediencia. Y claro, cuando entrenas a una persona en la obediencia pero difícilmente te preguntas qué quiere esa persona, cómo se siente, cómo va a poder aportar y sentirse mejor pues solemos tener problemas de conducta. Y en ese momento nos obcecamos, hay que hacer desaparecer esa conducta… y ahí ya nos estamos equivocando.
Todas las conductas que hacemos las personas tienen un motivo, una función, las hacemos por algo y para algo. Y no, no suelen hacerse porque sí, o para molestar… En Disciplina positiva hablamos de las 4 metas erróneas: Atención excesiva, poder mal aconsejado, venganza o deficiencia asumida. Dicho de otra manera, todos buscamos que nos hagan caso (cosa que no es negativa por si misma, ya lo hablaremos con más detalle), querer ganar, ser mejor o superior a la otra persona, vengarse por algo que considera que se le ha hecho y por último conductas porque hemos asumido que no servimos para nada, o que no somos lo suficientemente válidos.
Con estas metas, y la base de que lo que todos queremos es sentir que pertenecemos y que contribuimos, creo que, aunque desde una gran simpleza, podemos ver que la disciplina positiva se puede aplicar a TODOS.
Todas las personas podemos interiorizar lo que nos enseña la disciplina positiva, y por supuesta todas las familias sin importar sus características. La disciplina positiva nos hace educar desde la amabilidad y la firmeza, de manera que haya RESPETO para todos. Y esto es más que necesario que lo tengamos como base para acompañar a los peques, tengan las características que tengan, durante su desarrollo.
Asi que si, Disciplina positiva para todos, mirando a los niños como lo que son, niños y niñas, cada uno con sus características propias y todos con el derecho a ser respetados y acompañados.