¿Por qué Disciplina Positiva?

Y con esta pregunta comenzamos la semana. Así que trataré de responderla explicando por qué me interesé por la disciplina positiva y por qué quiero seguir formándome en ella y compartirla con otras familias.

En primer lugar, buscaba una manera respetuosa de educar a mi hija, sin ser permisiva pero sin ser autoritaria. También, quería saber cómo respetar su individualidad, dejar que desarrollarrollara su personalidad y viviera sus emociones de manera sana y libre, sin que mis actos, mis palabras o mis gestos la moldearan en exceso (no sé si esto tiene mucho sentido, pero son las cosas que pensamos las madres y los padres, ¿no?). Lo que si quería era acompañarla y ofrecerle un entorno que propiciara buenos valores.

Y claro, yo necesitaba una base que me sustentara y me dijera, tranquila, no estás queriendo un imposible. Y la encontré. La disciplina positiva nos aporta una base de respeto mutuo, de firmeza y amabilidad que da el equilibrio a la crianza.

En mi trayectoria profesional ya había estudiado y practicado otras metodologías positivas para manejar conductas complicadas que suelen presentar las personas, pero lamentablemente todavía cuesta no enfocarse en la persona y en su conducta y pasar a poner el foco en su entorno, en su participación y en fomentar su contribución. Y esto también forma parte de la base de la disciplina positiva, para que una persona se sienta bien tiene que sentirse motivado y significativo. Y quién no se ha comportado de una manera que si lo mira con perspectiva no era la manera adecuada, pero que lo hizo dejándose llevar por el malestar de no sentirse querido, atendido, motivado, importante...

Y estas conclusiones no son mías, yo solo reflexiono entorno a ellas, estas reflexiones, aunque mucho mejor expresadas son las que estudiaba Alfred Adler, el padre de la psicología individual y de quién Jane Nelsen y Lynn Lott extrajeron la base de lo que denominaron Disciplina Positiva. Gracias a ellas hoy podemos hablar de este modelo y tener las interesantísimas herramientas que nos apoyan para mejorar nuestra crianza, y de las que hablaremos en otro post.

Espero que se hayan quedado con ganas de más y recuerden:

Conectemos con nuestras hijas e hijos, aprendamos a acompañarlos, y crezcamos juntos.

Un abrazo

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