¿Cómo influye nuestro estado de ánimo durante el embarazo en nuestro bebé?
Una de las formación que estoy haciendo, durante este curso escolar 2020-2021, es en psicología perinatal. Lo cierto es que hasta que estuve embaraza no me plantee la importancia que tenía este área de la psicología, de hecho la desconocía casi por completo.
De momento sigo sin saber casi nada, pero comienzo mi camino, y estoy leyendo documentos super interesantes que contienen información que iré compartiendo con todas, puesto que es información muy importante y que debemos tener en cuenta durante nuestro embarazo.
Mientras estamos embarazadas tenemos un seguimiento médico muy riguroso (por lo menos así fue el mío), control de peso, de alimentación, ecografías periódicas, recomendación de ejercicio, control de tensión, medidas… pero espera… ¿Y el seguimiento durante el embarazo de la parte emocional? Pues eso me pregunto yo. Como ya hemos comentado otras veces la salud no solo es física, también tiene su parte emocional. Y sobre esa, la verdad es que no recibí tanto seguimiento, quizás algún qué tal te encuentras pero sin profundizar.
Durante el embarazo la parte física es evidente, sorprende pero y esperable. Todos te hablan de ello. Pero de la parte emocional no se habla tanto. Tenemos nervios, melancolía, miedos, estamos contentas, nos emocionamos, nos ponemos tristes… Las hormonas están casi tan revolucionadas o más que cuando éramos adolescentes. Y por supuesto, como vivamos estas emociones, como las gestionemos, si tenemos apoyo o no… todo influirá en nuestro embarazo y por lo tanto en nuestro bebé.
Y, por supuesto, se nos sumarán acontecimientos vitales inevitables y todo lo que se nos imponga socialmente. Preocupaciones familiares, económicas, laborales y el tratar de cumplir las expectativas de ser una super mujer que puede con todo. Esto nos va a alejar, irremediablemente, de tener un embarazo tranquilo y consciente. Si tenemos que seguir trabajando, dando el 200%, sobrellevando miedos y preocupaciones nos exponemos a tener estrés. Y éste es uno de los factores que más se estudia, por las consecuencias que tiene no solo para la madre gestante sino para el desarrollo del embarazo, del bebé durante el embarazo y en su desarrollo posterior.
Durante el embarazo el estrés se relaciona con un menor crecimiento del bebé, lo que puede llevar a un nacimiento prematuro, bajo peso, o ambos factores de manera simultánea. Ambos son factores de riesgo para presentar algún trastorno en el desarrollo.
Sabemos que una exposición al al estrés durante el embarazo puede derivar en una mayor predisposición a padecer patologías afectivas, metabólicas y cardiovasculares en la edad adulta (Brunton y Russel, 2010) Y condiciona el desarrollo conductual del niño hasta el inicio de la edad adulta (Izquierdo y Ximenez 2019). Si el estrés se da durante el primer trimestre aumentamos el riesgo de tener un aborto espontáneo (Nepomnaschy et al. 2009) y de sufrir otras alteraciones congénitas. En la segunda mitad del embarazo, el estrés puede provocar cambios persistentes en el sistema de adaptación al estrés del niño. Estos cambios le harán más vulnerable e incrementaran el riesgo de que padezca trastornos conductuales, emocionales o de hiperactividad. (Izquierdo y Ximenez 2019)
Algunos autores estudian como influye el estrés durante el embarazo en el desarrollo, no solo del bebé durante el embarazo sino a largo plazo. Grace, Bulsara, Hands y Robinson (2016) en su estudio sobre el impacto del estrés gestacional materno sobre el desarrollo motor, encontraron que los hijos de aquellas madres que habían sufrido eventos estresantes durante el embarazo, mostraban un peor desarrollo motor.
Como vemos, el tener ansiedad y estrés durante el embarazo va a repercutir no solo en nuestro embarazo y parto, sino en nuestro bebé y en su desarrollo futuro. Tenemos que ser conscientes de la importancia de CUIDARNOS durante el embarazo. Vivirlo plenamente, con la mayor consciencia y tranquilidad posible. Y, por supuesto, la sociedad debe poner el embarazo en su lugar. Estar embarazada no es una enfermedad, pero si es un acontecimiento de suma importancia para la sociedad que se está gestando, y por lo tanto se debe cuidar y proteger a la madre gestante.
Pero mientras trabajamos para que la sociedad conozca la importancia de todo esto, a nosotras nos toca cuidarnos, y algunas vamos a necesitar de profesionales cualificados que nos ayuden a gestionar todas estas emociones, y a tener espacios que nos ayuden a vivir el embarazo como una experiencia satisfactoria.