¿Por qué decidiste dar el pecho?
Hoy me enfrento a la pregunta más personal de las que he planteado en el blog. Pero lo cierto es que estoy encantada de compartir esta parte de mi maternidad con todos.
Creo que es muy importante que las madres compartamos nuestras historias de maternidad, nos enriquecemos y nos sentimos apoyadas, nos da la oportunidad de decir ¡no estoy sola y eso, en mi opinión, nos hace sentirnos mejor.
Pues cuando comencé mi embarazo pensé qué quería hacer en este tema, y como siempre leí y me informé. Vi la cantidad de beneficios que tenía para el bebé pero también me centré mucho en mi estilo de vida y en los beneficios que podría tener para mí.
Entre otras cosas el dar el pecho ayuda a prevenir el cáncer de mama, y como yo tengo antecedentes familiares pues esto me animó mucho, pero también,, una de las motivaciones fue la comodidad. Si, la comodidad. Y es que otra de las decisiones que tomamos mi pareja y yo fue el hacer colecho, a mi me encanta dormir, y no veía factible el estarme levantando, y claro, el biberón me iba a suponer mucho trabajo (la parte vaga de mi, siempre atenta en estas cosas), y es que, aunque socialmente parece que el pecho es muy sacrificado, yo admiro a las familias que deciden dar biberón, primero porque respeto la decisión y segundo porque conlleva un trabajo de organización, limpieza y planificación para el que yo no me veía motivada. Pensaba, la teta la llevo siempre puesta y preparada, soy de viajar ligero jajaja.
Pero bueno, esta era la decisión teórica, luego nació mi hija y me enfrenté a la realidad. Había recibido clases de preparación al parto y me había hablado de lactancia. Entonces, entre toda la información me hablaron de un probiótico específico para la lactancia, que podía ayudar a evitar mastitis y ayudar a producir leche en el caso de que durante el parto utilizaran antibióticos, que era mi caso. Y bueno, a lo que vamos, nació mi hija, durante las primeras horas trataron de que cogiera el pecho y lo hizo, pero no hizo un buen agarre, y las indicaciones que me dieron no era válidas para mi pecho. Y es que cada pecho es diferente. Así que me vi con una bebé que succionaba super fuerte y tratando de que agarrara el pecho de una manera que yo no tenía manos para todo.
Los primeros dos días fueron bastante malos, me salieron grietas, la peque lloraba mucho de noche, yo pedía biberones en el hospital y me sentía fatal... Hasta que llegó una enfermera y me dijo: vale, yo te voy a traer el biberón pero te parece si nos sentamos y me dejas que vea como lo estás haciendo... y sucedió la magia. Me vio y me aconsejó, me escuchó, me observó y con eso fue suficiente. Mi hija y yo conseguimos acoplarnos, sin dolor. Las grietas se curaron en un par de días y pudimos establecer nuestra lactancia materna. Añadir que no fue exclusiva, su paso por neonatos supuso el comienzo de una lactancia mixta, que luego siguió en casa, aunque solo en momentos en los que estábamos separadas ya que a mi la extracción de leche no funcionaba para mi.
¿Qué conclusiones saco de mi experiencia?
La primera, cada familia, y cada mujer (porque la lactancia es la única cosa nuestra de la crianza) debe decidir qué quiere.
La segunda, el principio, como todos los principios puede ser complicado, pero todas podemos sacar nuestra guerrera, y todas podemos dar el pecho.
Y tercera, asesórate con personas especializadas en lactancia materna. Busca asesoras de lactancia de tu hospital, de tu ciudad... creo que es importantísimo para que tu lactancia sea un éxito.
Y último, no te dejes influir por opiniones o mitos, somos mamíferas y podemos lactar (salvo contadas excepciones), lee mucho y no te dejes agobiar por frases como produces poco, se queda con hambre... si tu bebé está activo eso es que está bien alimentado.
Este año he comenzado a formarme en lactancia materna, quiero poder asesorar a mujeres que como yo sepan lo que quieren pero necesiten apoyo para solventar las dificultades, y quiero que encuentren a alguien que les apoye desde la cercanía, individualizando y libre de juicios, así que en un año estaré para dar el apoyo que necesiten.